‘La vida en 7 minutos’, Pep Bras

La noche del 24 de abril de 1991, el Increíble Hundersand hipnotiza a dos personas como punto culminante de su espectáculo de magia y les roba siete minutos de su vida. Ellos son Toni y Julia; dos jóvenes que, a pesar de ser dos completos desconocidos en esos momentos, terminaran por compartir sus vidas con el paso del tiempo.

La vida en siete minutos’ es la historia de la caída y recuperación de Toni. Y la de su posterior caída aún mayor. Y la de la recuperación que siguió a esa caída antes de volver a zambullirse en un nuevo pozo sin fin. Y es que, siguiendo la máxima de Robert McKee que vertebra la novela y guía los pasos de todo guionistas que se precie y, sobre todo, precie a su público, Pep Bras está decidido a no hacer la vida fácil a su protagonista en ningún momento. De hecho hay alguna escena tan embarazosa que un servidor tuvo que tirar de fuerza de voluntad para seguir adelante en vez de sucumbir ante la vergüenza ajena y abandonar el libro. Esto es lo que pasa cuando uno se identifica con un personaje y empieza a vivir la historia en sus carnes.

Pep Bras lleva tres décadas trabajando como guionista en cine, radio y televisón, y lleva trabajando con Andreu Buenafuente en El Terrat desde sus inicios en la radio. Eso se nota en el guión perfectamente tramado de ‘La vida en siete minutos’. Ni una información superflua ni un fleco suelto al terminar la historia, y eso hace que ese pequeño esfuerzo del que hablaba líneas más arriba mereciera sobradamente la pena una vez echada la vista atrás al volver la cubierta de la novela.

La vida de Toni depende de la reconstrucción de esos siete minutos robados por el Increíble Hundersand. ¿Conseguirá nuestro maltrecho héroe salir victorioso de la aventura?

Texto originalmente publicado en el número 56 de la revista AUX Magazine