Rush, ‘Clockwork Angels’

Los canadienses Rush se convirtieron en 2011 en el tercer grupo con más discos de oro y platino obtenidos de forma consecutiva después de The Beatles y The Rolling Stones. Dejo caer este dato por empezar la reseña por alguna parte y, sobre todo, por contrastarlo un poco con el hecho de que ningún promotor estatal haya tenido nunca la certeza de que este grupo pueda llenar un aforo de 15.000 personas y de que, como consecuencia de esto, el grupo no haya tocado aún en la península en sus casi cuarenta años de historia.

Clockwork angels’ es el decimonoveno disco de estudio de Rush (el vigésimo si tenemos en cuenta el EP ‘Feedback’ en el que versioneaban algunas de las canciones que más los influenciaron en los 60) y, ya desde su misma portada, supone un intento de trasladar a su actual universo tanto estético como sonoro el tipo de canciones que componían en la primera etapa del grupo. Los guiños son evidentes: desde las agujas de reloj que marcan las 21:12 en homenaje al disco ‘2112’ (1976) hasta la entrada de ‘Headlong Flight’ que recrea con leves variaciones la de la canción ‘Bastille Day’ (1975). Pero éstas no son más que formas de poner de un modo más evidente algo que también se intuye en las dinámicas de canciones como ‘BU2B’ o la ‘Clockwork Angels’ que da nombre al disco.

A lo largo de los 12 temas que conforman el álbum, su joven protagonista atravesará un mundo que mezcla magia y steampunk a partes iguales, mientras lidia con las fuerzas del orden y el caos que encuentra a su paso. La historia será también novelizada por Kevin J. Anderson.

Texto originalmente publicado en el número 56 de la revista AUX Magazine