Entrevista Russian Circles: ‘Empros’

Los norteamericanos Russian Circles practican un post metal instrumental que les ha granjeado multitud de seguidores. Aun así,  la papeleta que tenían con su nuevo disco ‘Empros‘ (publicado en octubre de 2011) no era nada fácil de solventar después del abrumador ‘Geneva‘ que nos regalaron como anterior trabajo de estudio.

¿Qué cómo lo han solucionado? Volviendo a las raíces y construyendo un disco concebido para el formato trío en el que empujan su música más allá de sus fronteras naturales haciéndola conocer nuevos terrenos tanto en su vertiente más ambiental como en la más dura.

Hablamos con su guitarrista Mike Sullivan sobre este disco para la revista AUX Magazine.

El término post-rock bajo el que se os suele etiquetar me parece una descripción un tanto simplista de lo que hacéis. ¿Cómo calificarías tú vuestro sonido?

Yo simplemente diría que somos un grupo de rock. Creo que, llegados a un punto, cuando más amplia sea la descripción de un género, más fácilmente podrá interpretar la música cada oyente por sí mismo.

Siempre habéis cubierto un espectro sonoro muy amplio, pero me da la sensación de que en este ‘Empros’ habéis hecho aún más extremo el contraste entre los pasajes fuertes y los suaves.

Simplemente es el modo en el que salieron las cosas. Cuando empezamos a componer las canciones para ‘Empros’ sabíamos que queríamos hacer un disco más oscuro que los anteriores, pero no nos impusimos la tarea de polarizarlo conscientemente.

Al hilo de esta versatilidad sonora, ¿de dónde vienen la mayoría de seguidores de Russian Circles?

Me gusta pensar que tenemos una base de seguidores muy heterogénea, pero sí que es cierto que el grueso de ellos tiende hacia el lado más pesado y experimental de la música. Lo más probable es que nuestro seguidor medio tenga barba, cierto nivel de pérdida de audición y problemas de abuso de drogas (risas…).

Tanto Brian como tú podéis enriquecer el sonido de vuestros instrumentos con toda una serie de pedales, pero Dave sufre las limitaciones de su batería a pesar de ser la pieza principal de vuestras canciones.

Cada uno de nosotros tiene un modo diferente de acercarse a su instrumento. Brian y yo nos tomamos la libertad de jugar por los pedales de efectos y de tratar de encontrar nuevas vías más allá de las formas tradicionales de tocar tanto la guitarra como el bajo, pero pienso que en el mundo de la percusión las limitaciones que impone el uso de un instrumento enteramente analógico pueden ser una bendición escondida. Dave dice que el tener un reducido set de batería le fuerza a ser más creativo y a centrarse más en el ambiente de la canción. Trasladando esto al trabajo de la banda en conjunto, esta filosofía nos ayuda a no perdernos en las profundidades y a mantener siempre a la vista el punto focal de cada tema.

Creo que ‘Geneva’ supuso un punto de inflexión en vuestra carrera al añadir nuevas texturas a vuestro sonido, como la de los vientos y las cuerdas, y abrirlo a un público nuevo.

Estoy de acuerdo con eso, pero creo que ‘Geneva’ no hubiera sido posible sin ‘Station’, el álbum que le precede. Al terminar la grabación de ‘Station’ nos quedamos con la sensación de que nos había salido un disco muy desnudo, al que le faltaba algo de la oscuridad, del ruido y de las retroalimentaciones que pueden escucharse en nuestras actuaciones de directo. Con ‘Geneva’ simplemente tratamos de cubrir esas carencias.

A pesar de esto, parece que habéis querido volver a vuestras raíces con este ‘Empros’, ¿no es así?

El fondo de la cuestión es que queríamos volver a sentirnos cómodos tocando en un formato trío, sin sentir que estamos apoyando nuestras composiciones en los instrumentos suplementarios que hemos añadido en el estudio. Pero también he de decir que fue algo frustrante ver cómo algunas de las canciones de ‘Geneva’ perdían algo en directo al no contar con la ayuda que las cuerdas y los vientos que terminaban de redondearlas. En esta ocasión hemos querido desnudar nuestras canciones todo lo posible para sentirnos cómodos a la hora de llevarlas a los escenarios.

¿Creéis que vuestro camino ha sido más difícil por ser un grupo instrumental?

No. De hecho, tengo la sensación de que hemos podido atraer a más oyentes porque, a pesar de que nuestras canciones sean muchas veces pesadas, no tenemos esas voces agudas que tanto espantan a algunos. De todos modos tratamos de asegurarnos de que no haya ningún vacío en las canciones y de que cada uno de los temas tenga entidad propia y sea diferente a todos los demás a pesar de esa ausencia de voz. Pasamos mucho tiempo corrigiéndonos tanto a nosotros mismos como al resto del grupo a lo largo de todo el proceso de composición.

De una forma muy especial, pero os habéis animado a incluir algo de voz en ‘Praise be man’.

Brian nos mandó por correo electrónico una canción que había compuesto para participar en un sello de un amigo suyo que no edita nada más que casettes. A Dave y a mí nos encantó la canción y, para sorpresa de Brian, le dijimos que pensábamos que sería un aporte muy bueno para el disco. El grueso de lo que se oye en ‘Empros’ está sacado de la grabación original que hizo Brian en un cuatro pistas, que luego hemos complementado con un poco de experimentación de la vieja escuela hecha en el estudio.